Un vistazo a los almacenes de 2030

15 ene 2024

René De Koster, profesor de la Universidad de Erasmo de Róterdam

INVESTIGACIÓN LOGÍSTICA
René De Koster, profesor de la Universidad de Erasmo de Róterdam

 

La automatización no ha dejado de avanzar desde la invención de los primeros vehículos de guiado automático (AGV) en los años cincuenta. Tras la vorágine de estas siete últimas décadas, sigue planeando la cuestión de cómo serán los almacenes del futuro. René De Koster, profesor de Logística y Gestión de operaciones de la Rotterdam School of Management, explora las últimas tendencias, experiencias y avances tecnológicos en su ensayo Warehousing 2030.

Invenciones como los robots móviles autónomos (AMR), equipados con sensores y localización simultánea, y nuevos software basados en inteligencia artificial han transformado profundamente los procesos intralogísticos en los últimos años. Por ejemplo, los sistemas de gestión de almacenes (SGA), que controlan el inventario y ordenan los flujos de trabajo, están cada vez más extendidos en las instalaciones. Las personas y objetos pueden llevar consigo sensores que capturan datos en tiempo real y se comunican con su entorno, posibilitando trabajar en red mediante el internet de las cosas.

Según De Koster, estos avances no se detendrán durante la próxima década. “Observamos tendencias logísticas de centralización y descentralización, más almacenes automáticos, dispositivos de preparación de pedidos compactos y nuevos sistemas robóticos. Las empresas también están priorizando la sostenibilidad, la seguridad, el internet de las cosas y el factor humano. Y aunque estos avances han recibido cierta atención por parte de los investigadores, aún queda mucho trabajo por hacer”, afirma el experto.

Dimensión y ubicación de los almacenes

En los últimos 20 años, el tamaño de los centros logísticos no ha cesado de crecer en países como Estados Unidos, Alemania, Países Bajos, Bélgica e, incluso, en Asia. Entre las causas de este fenómeno, se encuentran la consolidación de operaciones para reducir los costes de envío y la eclosión de la distribución de productos en sectores como el comercio electrónico.

Los cambios en el mercado también han impulsado la transformación geográfica de los almacenes. Los plazos de entrega cada vez más reducidos están acercando el almacenaje de productos a los puntos finales de consumo. Esta mayor competición por acortar las entregas está fomentando la convivencia de almacenes de mayor tamaño con nuevas instalaciones más reducidas y ubicadas cerca del centro de las ciudades. De Koster señala que esta tendencia se mantendrá y que los almacenes de gran volumen crecerán de forma paralela a aquellos más pequeños dedicados al e-commerce y al cross-docking. Ambos tipos de instalaciones logísticas estarán en gran medida automatizadas a fin de aprovechar al máximo la superficie disponible.

Automatización

En la actualidad, sistemas person-to-goods (‘persona a producto’) como los AMR colaborativos conviven con soluciones automatizadas en las que equipos de manutención robotizados desplazan las cargas hasta las zonas de picking. Existen distintos modelos de sistemas automáticos, desde transelevadores hasta lanzaderas en cada nivel o lanzaderas multidireccionales capaces de cambiar de nivel.

Los avances tecnológicos han llegado a operativas como la preparación de pedidos

Los avances también han llegado a la preparación de pedidos, donde ya es posible que un robot recoja distintos artículos de un contenedor. Estas máquinas están dotadas de cámaras que identifican los objetos gracias al deep learning y al entrenamiento en geometrías.

El factor humano

Los humanos seguirán siendo necesarios en los almacenes incluso si estos están muy automatizados. Para De Koster el reto pasa por rediseñar el trabajo en colaboración con los robots y retener y motivar a los empleados. Entre sus recomendaciones para aumentar la productividad están el establecer objetivos individuales y de equipo, así como ofrecer incentivos y observaciones sobre el desempeño del trabajo.

Tendencias: seguridad, sostenibilidad e IoT

Los almacenes de 2030 crearán un ambiente de trabajo más seguro y minimizarán los accidentes mediante la automatización con el fin de atraer mano de obra. En lugares como Europa Occidental hay una escasez de personal cualificado y la fuerza laboral está cada vez más envejecida, por lo que se espera que se incorporen más robots en las instalaciones.

Otra tendencia logística será la sostenibilidad. Los edificios son una fuente de emisión de gases invernadero y partículas finas. Es por ello que para las nuevas construcciones se exigen certificados de sostenibilidad como BREEAM o LEED. Igualmente, la arquitectura bioclimática, las fuentes de energía renovable, las medidas de eficiencia energética, el reciclaje y la recuperación se extenderán a lo largo de la década.

El tercer aspecto que modificará el funcionamiento de la preparación y gestión de mercaderías es el internet de las cosas (IoT). La recogida de datos en las instalaciones comenzó con los dispositivos de radiofrecuencia y, actualmente, ya hay empresas que utilizan gafas de realidad aumentada para interactuar con su entorno, tendencia que va en alza.

En definitiva, René De Koster pone de manifiesto que los almacenes de 2030 no diferirán mucho de los ya existentes, pero cree que estas tendencias estarán más presentes en los próximos años.

 


 

Autor de la investigación: René De Koster, profesor de Logística y Gestión de operaciones, Rotterdam School of Management, Universidad Erasmo de Róterdam (Países Bajos).

Publicación original: Koster, René De. 2023. Warehousing 2030, in Global Logistics and Supply Chain Strategies for the 2020s, ed. R. Merkert and K. Hoberg (Springer, Cham).